Carta a mi yo de 7 años

Primero que todo: esta es quizá la entrada más difícil y a la vez más fácil que he hecho. Me resulto sorprendente. Aunque pudiera parecer que no salgo de esa época, lo cierto es que me he cuidado mucho de pensarla demasiado. Por lo tanto, nunca he hablado así del tema. Me salió más melancólico de lo que me gustaría, pero creo que es la primera vez que he reconocido qué era lo que sentía (y no lo voy a volver a hacer más). Creo que no podría haber sido de otra forma y que nadie tenía la culpa de ello. Temía que ser así y punto. Y no habría sido de otra manera (de hecho, así y todo no cambiaría nada), y aunque me gustaría que mis hijos no sintieran miedo, supongo que tampoco podré hacer demasiado para impedirlo. El miedo es una emoción difícil de neutralizar. Y más cuando se llevan pocas páginas escritas de historia personal 

Prometo no lo vuelvo a hacer.

Estimado -esto no es una formalidad- Manu de los 7 años:

Te pusieron zapatos ortopédicos. Si, son enormes y feos, de color café. Y lo peor de todo es que no conoces a nadie que los tenga.

No te preocupes por eso. Esto junto con la sordera te y el hecho de estar  “en medio” va a ayudar a asumir que vas a estar solo, Aunque pueda ser frustrante, vas a aprender que estar solo puede ser divertido.

No es divertido sin embargo quedar marcado de diferente ante el resto de la gente, es cierto. Convengo con vos en eso. Te va a costar, y lo vas a pasar mal, pero… ese va a ser tu trabajo para madurar. No hagas caso cuando se rían de tu voz. No es realmente importante. Lo importante es tener algo que decir con esa voz.

No tengas miedo de la gente. Te diría que te dejaras de fusionar con las paredes, pero entiendo que de alguna manera queres mitigar el dolor de las bromas, y evitarlas para que no duelan más. Deja que te conozcan. No sos como ellos, igual que ellos no son iguales entre sí. No ocultes tus pies. Intenta construir tu orgullo. No tenes que pedir disculpas por ser como sos. Ya sé que esto es muy difícil, el esfuerzo será arduo. Uno no se pone “shorts” de la noche a la mañana y se siente con fuerzas para sentir la mirada de la gente. Es cierto. Pero lo vas a tener que hacer algún día.

¿Queres que te cuente un secreto? Aprende a darle la vuelta a todo. Empeza por desafiar la gente para desafiarte a vos mismo. Reite más, quién te dijo que era mejor estar serio para que no se rieran de vos. Todo lo contrario.

Abandona esa idea de que a lo mejor sos retrasado. Retrasada está la educación que no saben muy bien qué hacer con vos. Ya sé que Gerardito dice que las matemáticas no se te dan bien. No les hagas caso. Desafíalos.

Y tranquilízate, no sos adoptado. Sos bonito aunque esto a vos no te importe nada porque lo que te preocupa de verdad es ser retrasado, no vayas encogido, vas a crecer mucho. No te preocupes si te dicen  enano, qué se le va a hacer, en esta familia con lo de crecer somos ansiosos.

Claro que alguien que no sea de tu familia te va a llegar a querer, tonto. Te llegarán a querer (y mucho) unas cuantas veces, mal o bien ya lo vas a ir descubriendo. Vas a aprender  algo con cada una de ellas. Vas a tropezar y vas a desear que no hubiera pasado, pero… no veas fallos, ve lecciones.

No pasa nada cuando cerras los ojos para dormir. El mundo duerme con vos. Tranquilízate, no te vas a quedar solo como la vez que fuiste a buscar a tu mama en pijama y sandalias a la calle.

No te preocupes por el dinero. Como viene se va y tu madre va a poder con el gasto de tus medicinas, despreocúpate por eso.

Desayuna, yo sé que el miedo te hace el estómago pequeñito, pero desayuna, que tu mama está preocupada.

Eso de no desayunar es que tenes es miedo y lo sabes.

Y no hay nada que temer.

Te lo prometo.

Un abrazo de tu yo de los 30 años.

PD: De la niñez se sale y tiene cura. Pero por el dios en el que no crees, intenta que sea un poco más feliz. Y el resto, ya te lo voy a ir contando.

PD2: Quérete. Mucho. Más. Yo lo hago.

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56 pensamientos en “Carta a mi yo de 7 años

  1. No sabes como me ha llegado leer esto, me sentí tan identificado, y no solo por tener contratiempos similares, sino ademas por recordar que en mi infancia crecí jugando solo, imaginando escenarios todo el tiempo para escapar de 4 paredes, hablando con objetos inanimados y aprendiendo a que una sonrisa frente al espejo tiene un efecto analgésico.

    Un abrazo fiera..!

    PD: Me hizo llorar esta entrada. (y es muy enserio )

    • Gracias Ogrito, supongo que da ternura… inversamente proporcional a la utilidad del texto. No voy a negar que cuando escribí “lo que tenes es miedo. Y no hay nada que temer. Te lo prometo.” se me cayó una lagrimilla. Pero ya está bien por hoy 🙂 vamos a hacer cosas alegres!!! 😀

      • Me alegra mucho saber eso mi querido amigo, que el elefante camina feliz por la sabana y el ogro feliz camina por el pantano.

  2. simple y realista me gusta, me hace recordar que soy una mamà y tengo mucho que explicar a mi hijo..cosas que a mi nadie me explico..cosas simples como el agua pero siendo pequenos nos ahogamos en vez de nadar!!!! saludos Manu ^_^

  3. Me encanto, lloré y recordé uff ahora nos parecen tonteras esas cosas pero en su momento nos comía más el miedo. Awww hermoso hermoso mucho que enseñarles a mis sobrinos. Que tengas un bonito día.

    • Muchas gracias ¿Chichi? creo que todos en algún momento de nuestra infancia sentimos un miedo desmesurado al mundo… o algo así.

    • Gracias Pablo, abraza a tu niño de 10… hacele una carta inclusive, cuando la escribis, siempre se te alivia el corazón al final, aunque mientras estás en el proceso se te encoge un poquito recordando todos esos años.

  4. Me llego y me identifiqué un montón con tu entrada, quisiera que el Manu de 7 años me hubiera conocido, creo que mi yo-pandillerita a esa edad se hubiera beneficiado. Le mando un abrazote al Manu chiquitito y otro al Manu al que le quedo de llavero. Te quiero.

  5. Que linda esta entrada Manu 😦 , creo que es un sentimiento general las ganas de sentirse aceptado cuando sos chiquito, y la preocupación de todo lo que compran tus papas en medicinas, me hizo llorar tu entrada (de verdad verdad), removistes muchas cosas. Que lindo leer algo asi, gracias por postearlo.

    • Señor ranchero… gracias por lo de Gran Hombre… todavía hay días en que siento que debo reconciliarme con mi niño y siempre es conveniente sonreir.
      Un abrazo

  6. Sentí mucha empatía con esta entrada, Manu. Lo cierto es que esas experiencias, guardadas muy en nuestro interior, nos ayudan a querer un mundo mejor y más humano. Parafraseando, “Hoy es ese futuro que ayer tanto nos preocupaba”. Gracias por escudriñar en tus recuerdos y regalarnos un pedacito de tu alma.

    • Gracias a vos Xo por andar pendiente de esta cloaca … la verdad es que lo de hoy, en cierto modo creo que me sirve para bromear con ciertos aspectos que aún me resultaban un poco duros o no sabía cómo hacerlo.

      P.D. algo totalmente fuera de lugar… vi a alguien muy parecida a vos en el #BlogsNi el sábado ¿eras o no eras?

  7. Acostumbrada a un cierto estilo tuyo pensé que este post era una broma sobre vos mismo en plan tranquilo. Pero no sé si lo conseguiste porque me he emocionado mucho al leerlo, de ojos húmedos y corazón apretado, ya sabés. Tengo un episodio en mi vida parecido al tuyo de salir en pijama a buscar a “alguien” y lo del estómago cerrado por el miedo. En cualquier caso, me encanta cuando los escritores “abren su corazón” y escriben de esta manera, tan intimista, tan cercana.

    • En efecto Mildred… abrí el corazón como nunca esta vez, el miedo es avasallador. No quería hacer nada gracioso, pero en efecto como dije antes, escribir esto me sirve para bromear con ciertos aspectos que aún me resultaban un poco duros o no sabía cómo hacerlo.

      Un abrazo a la niña Mildred.

  8. Una de las mejores cosas que he leído. No todos tenemos esa capacidad de conectarnos con nuestro yo del pasado, esos niños mocosos y tristones que están dentro nuestro y que nos afloran millones de sentimientos. Gracias Manu por compartirnos este lado. Sos mágico

    Dos abrazos, uno a mi amigo el de 30 y otro a ese niño lindo de siete.

    G.

    • Gracias Gaby, cosas pasan que te reconectan con el pasado, tengo que confesar que aunque el recuerdo esta en mi cabeza como si hubiera sido ayer, tuve que recurrir a mi madre para precisar la edad en que estas cosas me pasaron… aterrada la probre cuando le pregunté.

      ¡La magia esta en el aire… con la escarcha!

      Un abrazo

  9. Hermoso….siempre supe que sos una gran persona, con mucha sensibilidad…aunque un poco escondidita… Se lo leere a mi Mateo. Abrazos

  10. “De la niñez se sale y tiene cura. Pero por el dios en el que no crees, intenta que sea un poco más feliz. Y el resto, ya te lo voy a ir contando.” … Me encantó esta parte…

  11. awwww tierno!!! me hicistes recordar mis miedos, temores, traumas y frustraciones de mi “niña interior” toda chimbarona, desgreñada, en fin …… y casualmente ayer me dijeron “Iza nunca dejes de reír”

  12. Muy lindo Manu. Es importante recordar qué fuimos niños y ver cómo hemos crecido, cómo hemos ido venciendo los miedos. Aunque hay cierta diferencia de edad entre los dos, creo habríamos compartido muchas cosas, sobre todo esas botas feas que nos ponían. Aunque yo fui rebelde, un día dije no más a los zapatos ortopédicos y a los vestidos de cortina y lazo pero esa es otra historia.

    A ver cuándo hablás con el Manu de 14.

    • Muchas gracias Velia,

      Ciertamente es importante tener en cuenta al niño que fuimos para crecer como adultos… la edad se vuelve un número cuando la experiencia y los recuerdos son comunes.

      Voy a tomar en cuenta tu comentario y a ver cuando hablo con mi yo de 14…

      Un abrazo

      • Además de que nos ayuda a crecer nos divierte. A mí me causa gracia cuando escucho el cuento de mi examen de admisión para preescolar en el que me tocó dibujar a una mujer y yo salí llena de orgullo a contarle a mi papá que había salido muy bien porque en vez de dibujar una había dibujado dos. :p

      • No, se lo quedaron en el colegio 😦
        Pero sí, tuve muy buenos momentos en esos años. Lo lindo es saber reírse de uno en todas sus formas y etapas.

  13. Muy bonito post! Aunque sería interesante una carta a tu yo de 16 años…creo que es la época más complicada, bueno así fue para mí…un abrazo y a enseñarle esto a tus hijos…

  14. Yo tambien usé botitas (muy feas) ortopédicas café, me vestían sin genero y a veces, me cortaban el pelo cortito. Esta niÑa saluda a tu niÑo, agradeciendo la caricia al alma que este escrito ha sido.

  15. Que lindo escrito, sólo uno mismo puede ver su pasado, para algunos fuertes y dolorosos y para otros lindos y felices, identificado con muchas de las palabras que escribiste? Por supuesto que si! Es jodido que la sociedad en que se vive cuando se es niño y adolescente sea tan dura y discriminatoria por rasgos físicos diferentes, yo me pongo a pensar en que va a pasar con mi hija cuando llegue a esa época, y leer esto me indica que voy por buen camino siendo su papa al decirle varias de las palabras que vos escribiste. Genial loco! Muy genial!

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