Quejandome de la vida (que es algo que me sale muy bien)

¿Por qué cuando alguien se acerca demasiado para hablar nunca es una mujer con los pechos enormes? El otro día estaba pensando en esto mientras sufría en silencio a JotaCe. JotaCe es un amigo de mi “AmigoCabron” con el que  a veces coincido de vez en cuando tomando cervezas o en algún concierto. La verdad es que no siempre ha sido amigo de “AmigoCabron”. De hecho, cuando yo lo conocí (allá por el jurásico creo) me lo presentaron como amigo de “Ese” (esta forma de abreviar nombres me empieza a parecer absurda, de verdad). No sé si esto es indicativo de lo que cambian las relaciones con el tiempo, de que los amigos se van pasando como una pelota, o simplemente de que quedamos pocos que sigamos haciendo las cosas de antes (de hecho “Ese” es uno de mis amigos que ya cayó en combate; las mujeres han causado más bajas en mi grupo de amigos que la II guerra mundial).

Tengo que decir, que hace poco llegué a la conclusión de que JotaCe es una de esas personas de veinte minutos. Ustedes saben como son, ¿no? Todo el mundo conoce a alguien así. Es de estas personas que conoces un rato y te parece buena gente, e incluso divertida, pero en cuanto estás con ellas media hora te das cuenta de que te toparon y llevas diez minutos deseando que cierre la boca.

Por supuesto, de esto tardé bastante en darme cuenta, porque al ser un amigo indirecto no suelo coincidir mucho con él, y cuando lo hago siempre es poco tiempo. Ha sido recientemente, y debido a un aumento en la intensidad del trato, que he descubierto que congrega varios de los defectos que más me pueden molestar en una persona. Por ejemplo:

1. Habla TODOELTIEMPO. Esto, tengo que aclarar que al principio no me molestaba, porque hay bastante gente así, y yo no necesito hablar siempre, así que cuando pasa, me callo y escucho (o me desconecto y pienso en mis cosas, si es mi madre). Lo que pasa es que resulta que cuando yo salgo a tomar algo también me gusta intervenir en las pláticas (de hecho salgo por eso, que si no igual me quedo bebiendo en mi casa), así que si está mucho tiempo, termino por cansarme. Antes no era problema porque llegaba, se tomaba dos cervezas y se largaba, pero ahora se queda más y noto que me cuesta encontrar espacios para meter frases (a veces aprovecho cuando bebe, porque no parece que pare a respirar; tengo que averiguar si es posible que tenga branquias).

2. SIEMPRE tiene la razón. Esto sí que me jode bastante en la gente. Es decir, yo conozco a una persona que siempre tiene la razón (pero siempre, siempre) y arrecha porque sabes que diga lo que diga al final va a resultar que estaba en lo cierto, pero no le doy tanta importancia (a fin de cuentas es una excepción en el mundo, es como tratar de ganarle a Michael Phelps en natación). Pero JotaCe es de los que tiene que tener la razón por deporte. Eso implica que para tener razón, sea en lo que sea, tiene que demostrar que vos estas equivocado. Yo soy relativista y bastante poco de discutir, así que procuro no meterme en estos problemas. Y menos aún si veo que no va a ser una discusión, sino como jugar frontón solo y procurar ganar (no importa lo bien que jugues, una pared va a cansarse mucho más tarde que vos). Vi que ya había sobrepasado mi límite cuando me descubrí diciéndole: “¿Pero querés dejar de llevarme la contraria? AHORA te estaba dando la razón, idiota“. Es bien difícil conversar con alguien que discute por deporte…

De la unión de estos dos vicios supongo que es inevitable que el tercero sea:

3. Habla de él TODOELTIEMPO. ¿Conocen gente así? Son estos que no pueden decir una frase que no empiece por YO o A MÍ. Que hay ocasiones que son inevitables, pero cuando son todo el rato así, al final a mí me dan ganas de sacar la ballesta. No me canso de repetir que la conversación es un arte que no todo el mundo domina. En un mundo ideal, dos personas medianamente educadas tratarían de encontrar un tema de conversación que interese lo suficiente a ambos, o al menos intentarian alternar las intervenciones (ahora hablo yo un poquito, ahora hablas vos un poquito). A no ser que seas, no sé… León Nuñez, Ernesto Sábato o Tyler Durden, es probable que tu tema de conversación “cómo le hago huevo” me termine aburriendo. Claro que puede ser peor. Y con eso vamos al fenomenal cuarto punto.

4. Ahora habla también TODOELTIEMPO de su niño. Aquí hay un tema. Y voy a tratar de no ponerme muy burro en este asunto. No soy de esos majes a los que emociona ver a un niño babeandose o diciendo ‘agugu’. Si me gustaran los niños, posiblemente me plantearía tenerlos (o comprarlos, que creo que también se puede). Con todo, entiendo que a los padres de los niños les parece muy sorprendente todo lo que estos hacen. Tengo una noticia para ellos: A MI, NO. Si me contas que tu niño de cinco años compuso una ópera, probablemente te diga que no soy mucho de ópera, pero es posible que me causes impresión. Si me contas que sabe decir green y yellow, no. Yo, de todos modos, ya sé decir todos los colores y no voy presumiendo por ahí. Eso sí, cuando llegue al third conditional avisame, que igual podemos practicarlo entre todos.

De todas formas ¿No nos estamos pasando con lo de tener lado femenino? Quiero decir, hombre, me parece genial que tengas un niño y que disfrutes de él pero ¿Ves alguna madre por aquí? Estamos en un bar tomando cerveza, deberíamos estar hablando de las tetas de la cajera. En serio, que tu niño se lo haya tragado todo, no me parece un tema. Si fuera la cajera, todavía…

Pues bueno, el sábado advertí un último defecto que no había descubierto todavía, supongo que porque habitualmente nos encontramos en un bar, cada uno sentado en su silla.

5. Es de los que se acercan MUCHÍSIMO para hablarte. Qué puta rabia me da esto, en serio. Quiero decir, si sos María Sharapova, seguramente no me importe que te acerques tanto que la ropa te impida acercarte más (y en ese caso, igual hasta me parece buena idea apartar ese impedimento) pero si sos un hombre, probablemente no me quiera acercar más de lo necesario para hablar. Si puedo escucharte, ya estás bien cerca, no necesitas acercarte más. Además, quiero tener una vía libre por si tu conversación me aburre demasiado y poder salir corriendo (¿Se han fijado que todos los que se acercan mucho para hablar te pueden matar con su aliento o con su conversación? Se acercan mucho porque descubrieron que si no, la gente se les escapa…)

A pesar de todo, tengo que reconocer que por algún motivo, JotaCe no es de las personas que más me sulfuran en el mundo. AmigoCabron dice que es porque es bien buena gente (es cierto que lo es) aunque para mí, decir esto de alguien es como cuando decís que una película tiene “buena fotografía” o que una chavala “es simpática” (¿saben lo que quiere decir que una chavala “es simpática” verdad? No me hagan explicarlo, en serio…). Supongo que a JotaCe lo conozco de tanto tiempo que cosas que en otro ser humano me harían que le arranque un brazo y lo mate a golpes con él, en este solo hacen que me enoje un poco a veces. Somos complejos los seres humanos…

Anuncios

2 pensamientos en “Quejandome de la vida (que es algo que me sale muy bien)

¿Estás pensando en algo? ...deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s